Mover Global de Oración

El Espíritu Santo está orquestando una estrategia mundial de oración en estos días que sobrepasará cualquier otro movimiento de oración en la historia de la Iglesia. El Espíritu Santo está equipando al Cuerpo de Cristo para participar con Jesús en su ministerio de intercesor a la diestra de Dios, y el resultado será la gran cosecha de almas que se añadirán al Reino de Dios. El número actual de personas que están viniendo a Jesús en la actualidad no tiene precedente histórico, y creo que esto se continuará incrementando numéricamente y en poder. Jesús no regresará por una Iglesia que no esté en comunión íntima con Él, sino que vendrá por una novia que esté disfrutando de una relación madura con Él, intercediendo por la gran cosecha. La Iglesia cumplirá con la Gran Comisión alcanzando a las doscientas cincuenta y cinco naciones en el poder del Espíritu Santo (Mateo 24:14).

Hay varios aspectos primarios de la Gran Comisión: predicación, oración, obras de misericordia, etc. Históricamente el aspecto de la oración ha sido descuidado, y esto ha obstaculizado la eficacia de nuestra predicación; la predicación y la oración irán de la mano en la gran cosecha.

 

…mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos (Isaías 56:7).

El profeta Isaías tenía muchas cosas que decir acerca del movimiento de oración. Él describió un momento en el que el pueblo de Dios en todo el mundo experimentará gracia y poder inusual en la oración. Resumió esto diciendo que Dios le daría a su Iglesia el nombre de “casa de oración”. Este nombramiento profético en sí es una promesa de que el Cuerpo de Cristo funcionará con oración de poder y gracia. Imagínese a Dios nombrando a su Iglesia “una Iglesia de oración”. Por toda la Tierra será común escuchar de ministerios de intercesión y adoración que funcionan las veinticuatro horas. Dios ha establecido en nuestro código genético una pasión por alcanzar a todas las naciones, y estos ministerios de veinticuatro horas son vitales para alcanzar a las naciones de la ventana 10/40.

 

 

Creo que el movimiento mundial de oración operará en el espíritu del tabernáculo de David. ¿Qué era el tabernáculo de David? No tengo todas las respuestas a esta pregunta común, pero nos habla de la restauración del trono de David a Israel, incluyendo su ministerio de oración. Históricamente, el rey David construyó una tienda especial (tabernáculo) en Jerusalén para alojar el Arca del Pacto (1 Crónicas 15:1; 16:1). La gloria de Dios descansaba sobre el arca que estaba dentro de esa tienda de sólo tres a cinco metros de alto y de largo.

En el tabernáculo de Moisés la gloria que descansaba sobre el arca estaba escondida en el lugar santísimo detrás de un velo grueso. El significado del tabernáculo de David es que no había ningún velo que separara al pueblo de la gloria. En una manera sin precedente, ¡David puso el arca a la vista de todos! En lugar del velo que Moisés usaba, David estableció músicos y cantantes delante del arca. David organizó cuatro mil músicos y doscientos ochenta y ocho cantores para ministrar a Dios en turnos que continuaban veinticuatro horas al día (1 Crónicas 6:31-33; 15:16-22; 23:4-6). De hecho, David apoyó financieramente para que pudieran dedicarse completamente a su ministerio (1 Crónicas 9:33; 25:7). Estando de tiempo completo, tuvieron la oportunidad de desarrollarse en habilidad y en gracia.

Cantores capacitados que ministraban delante del Señor se convirtieron en la norma  (1 Crónicas 25:1, 7; 2 Crónicas 29:27). ¿Por qué puso David cantantes delante del arca? David entendía que Dios habita en las alabanzas de su pueblo (Salmos 22:3). El rey entendía que el pueblo de Dios sobre la Tierra entraría en acuerdo con la sinfonía celestial a través de la adoración. Este acuerdo voluntario (adoración) es el vehículo que Dios estableció para dispensar su poder y su vida (Salmos 8:1-2). Él manifiesta su vida a través de las carreteras de adoración. Cuando las acusaciones de Satanás se alojan en nuestros corazones, nos desconectan de experimentar más de la vida de Dios. Lo contrario a la acusación es entrar en acuerdo con Dios, y este acuerdo se llama alabanza. La alabanza no es para levantarle el ego a Dios, sino para establecer el orden creado en acuerdo con Él, dispensando su vida a favor de su Creación.

Isaías profetizó que la intercesión continuaría de día y de noche (Isaías 62:6-7). El primer ministerio de oración de veinticuatro horas fue dirigido por el rey David, y creo que la adoración intercesora continuará veinticuatro horas en muchas ciudades de la Tierra antes de que el Señor regrese. Esto es parte de la respuesta de Dios a Satanás, quien acusa a la Iglesia día y noche (Apocalipsis 12:10).

Ana es un cuadro de este compromiso radical mientras servía a Dios con oración y ayuno de día y de noche (Lucas 2:37). El apóstol Pablo llamó a las viudas de su época para que hicieran lo mismo (1 Timoteo 5:15).

En 1727, un joven noble y adinerado, el conde Zinzendorf, entregó su propiedad en el este de Alemania a un ministerio de veinticuatro horas diarias. Este ministerio de los moravos continuó durante más de cien años. Este noble, quien dirigía el ministerio de intercesión día y noche, también dirigió el primer movimiento misionero protestante en la historia, porque enviaba a los intercesores, de dos en dos, a los pueblos no alcanzados de toda la Tierra. Mientras salían al evangelismo, el horno de oración los cubría; es decir, el primer ministerio misionero protestante juntó el aspecto de intercesión de la gran comisión con el aspecto de la intercesión.

 

 

Dios ha escogido la restauración del tabernáculo de David como un elemento esencial para derramar la plenitud del avivamiento a todas las naciones. El ministerio de adoración intercesora será restaurado para que la Gran Comisión sea cumplida. Podemos estar seguros de que será exitosa sabiendo que cada pueblo, lengua, tribu y nación estará presente en aquel día (Apocalipsis 7:9-10).Estamos apenas en la etapa embriónica de la restauración del tabernáculo de David, y lo que estamos haciendo ahora es “pequeño y difícil”, pero Dios nos guiará paso a paso.

En casa de oración venpronto, nos interesa antes de restaurar el tabernáculo de David en toda la Tierra, ser nosotros mismos un tabernáculo restaurado de forma personal. Creemos que cada uno de nosotros es una casa, un tabernáculo, para que el Espíritu de Dios venga a morar. Cada uno de nosotros debemos ser transformados en un altar de adoración a nuestro Rey, debemos ser morada para Él, y todos debemos pasar por un proceso de restauración en todas las áreas de nuestra vida, para poder ofrecer a nuestro Dios todo lo que se desprende de un tabernáculo en sentido figurado, la alabanza y adoración correctas, las ofrendas, el incienso, los sacrificios, etc. y que todo lo anterior sea de olor grato a nuestro Rey, porque saldrá de un corazón que es conforme a Su corazón.  Por eso, antes que cualquier otra cosa, queremos que Cristo levante adoradores e intercesores que sus corazones hayan sido mudados por uno nuevo (Jeremías 31:33), que su mente y su entendimiento haya sido renovado (Rom 12:2), adoradores que posean un fuego interior que no se apaga (Levítico 6:13), intercesores que comprendan que debemos esperar velando por nuestro Amado y no dormir (Mateo 25:1-13), siervos que menosprecien todo hasta su propia vida (Apocalipsis 12:11) por conmover los cielos y establecer un Betel en este cuarto (Génesis 28:17 y 19) .

 

 

El apóstol Juan tuvo un entendimiento inusual acerca de cómo desea Dios ser adorado. Él describe esto en Apocalipsis 4 y 5, pasaje magnífico acerca de la sinfonía celestial que continúa sin parar en la presencia de Dios. Ningún lugar en las Escrituras nos muestra tan detalladamente la hermosura que rodea el trono de Dios. La gloria del jaspe, la cornalina y la esmeralda son solamente una pizca del esplendor de la belleza de Dios. Comenzar a tocar esta realidad es vivir fascinado por Dios. ¡Oh, si viviéramos en la Tierra como adoradores enamorados de Dios! El Dios fascinante quiere que su pueblo viva fascinado con Él.

Es esencial señalar que los “intercesores-adoradores” deben tener su vista puesta en el trono de belleza trascendente. Gozar la belleza de Dios es uno de los secretos de la calidad de adoración de David. El deseo primordial de la vida de David era el de contemplar la hermosura de Dios (Salmos 27:4). La esfera de la hermosura de Dios es fundamental para la “adoración intercesora” en el espíritu del tabernáculo de David. Mientras nos empapamos de la hermosura de Dios nuestro espíritu es fascinado por Él. Ya que nuestra enfermedad crónica en la Iglesia occidental es el aburrimiento espiritual, cuando nuestros corazones están fascinados, adoraremos y serviremos a Jesús de una manera más profunda. Yo lo llamo “santidad sonriente”, porque fluye de un corazón enamorado; en otras palabras: la santidad que es fundamentada en un corazón motivado por el descubrimiento de la hermosura de Dios y la emoción del amor. La santidad legalista y gruñona no tiene el poder para conmover nuestros corazones y no es capaz de hacernos llevar acabo la adoración intercesora del tabernáculo de David.

El modelo ideal de adoración en espíritu y verdad se encuentra alrededor del trono. Jesús nos enseñó a orar para que las cosas sean en la Tierra “como en el Cielo” (Mateo 6:10). El libro de Apocalipsis nos da luz de cómo se adora alrededor del trono eterno. El modelo divino de adoración es algo por lo cual David sentía mucha pasión, y Dios le reveló cierto grado de entendimiento sobre la adoración celestial. Dios ha escondido algo de esto en los salmos y en el orden de adoración que David estableció en su tabernáculo. Estamos enfocándonos a entender el modelo celestial de adoración, al cual solamente el tabernáculo de David señala el camino, ofreciéndonos algunas pistas divinas.

 

 

Cuando Jesús hubo tomado el libro y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, cada uno tenía un arpa y una copa de oro, que son las oraciones de los santos (Apocalipsis 5:8). Los ancianos celestiales y los cuatro seres vivientes vinieron a Jesús con dos cosas: arpas y copas. El arpa nos habla de música y canciones de adoración, mientras que la copa nos habla de intercesión; en otras palabras: la adoración alrededor del trono incorpora la música, las canciones y las oraciones de Dios fluyendo en conjunto. Ésta es una clave para la “oración placentera” de la cual profetizó Isaías. Cuando el arpa (música y adoración) se junta con la copa (intercesión) entonces ocurre una dinámica espiritual.

Dios ordenó que la adoración alrededor del trono fluyera de manera interactiva con la intercesión. En el libro de Apocalipsis la adoración muchas veces fluye con la intercesión en lo que yo llamo “adoración intercesora”. El espíritu de adoración da alas a la intercesión; llamamos a esto el modelo de la adoración intercesora Arpa y Copa, y creo que es integral para el presente mover mundial de oración. Estos hornos de oración intercesora arderán las veinticuatro horas del día, con el combustible de canciones de amor a Dios. Mientras la alabanza se une a la intercesión que presenta las necesidades de otros delante del trono, grandes beneficios espirituales son derramados sobre la Tierra.

En principio, estamos buscando entender como la música puede fluir junto con la intercesión en una relación interactiva, como lo hace en el Cielo. La oración intercesora, unida a la música ungida, abre una parte de nuestro corazón que unifica a los intercesores, ayudándonos en nuestro deseo de orar con un sólo corazón. Cuando Nehemías empieza a reconstruir el muro, tuvo que tomar precauciones hacia los enemigos que venían en contra de ellos cuando supieron que edificaban (Nehemías 4). Nehemías sabía que debía poner una guarda en el muro en contra de los enemigos de día y noche, por lo que agrupó al pueblo estratégicamente y al mismo tiempo que edificaban trabajaban en la obra con una mano, y en la otra tenían su espada. Los que edificaban en el muro, los que acarreaban y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaban junto a mí. Nehemías 4:17-18

De la misma forma, en casa de oración buscamos hacer lo mismo, levantando intercesión para edificación y resguardo de la iglesia, y a la vez buscar ser envueltos en la protección sobrenatural que la alabanza produce.